Mostrando entradas con la etiqueta Bill Murray. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bill Murray. Mostrar todas las entradas
domingo, 29 de julio de 2012
El insomnio y el silencio
Hay noches en que hay tanto ruido en la mente y tantas dudas alrededor del pensamiento que dormir es imposible. Supongo que el silencio es lo que pasa en el mundo cuando esto ocurre. Entonces cualquier excusa es válida: esta noche mi mecanismo de defensa ha sido fácil, y en vez de dar vueltas en la cama he acabado viendo otra vez la gran crónica del insomnio y el silencio, Lost in Translation. Probablemente, nunca una película consiguió decir tanto con los silencios. Dos insomnes desconocidos, Scarlett Johansson y Bill Murray, almas en pena en una ciudad hostil, encuentran sus lugares comunes en Tokio, entre neón y ruido de videoconsola. Ella pasa las horas sentada junto a la ventana de su habitación, ante la inmensidad de la ciudad, con la mirada triste perdida entre los rascacielos, como buscando respuestas en las ventanas de los edificios. Él bebe whisky en el bar del hotel, consumiendo el tiempo de su vida con el mismo propósito con que se disipa el humo de su puro en el techo de la sala, ninguno. Hasta que se conocen. Los personajes convierten sus respectivas soledades en una y buscan consuelo en la intimidad del otro. No necesitan palabras para entenderse, porque los sentimientos se pueden perder en la traducción al lenguaje. Y aun cuando en la escena final de la película Murray susurra algo al oído de Scarlett en medio de la calle, rodeado de carteles luminosos y colegialas japonesas, no necesitamos escuchar las palabras, inaudibles entre la multitud, porque gracias a nuestra imaginación convertimos ese silencio en la música de las emociones, y las emociones no se pueden perder en la traducción.
______________________________________________
En Tokio solo hay cuervos, y en mi corazón un hueco
donde solo se oye el eco de tu voz
Me voy al aeropuerto. Sobran los momentos
en que todos me preguntan dónde estoy
He estado tantas veces en lugares a los que nunca fui
A veces necesito separarme de ti
jueves, 2 de febrero de 2012
El día de la marmota
No me prodigaré en hablar más sobre Atrapado en el Tiempo, una de las mejores comedias americanas que se recuerdan y la película que encumbró a Bill Murray como uno de los más elegantes y precisos humoristas de Hollywood. Y no me prodigaré porque, aunque el frío hace estragos, no parece haber impedido la aparición hoy, día segundo del segundo mes, de un nuevo blog que, aprovechando tan señalada fecha, despliega su "manifiesto fundacional" a partir de la metáfora latente de esta película, prometiendo ser una fuente de sabiduría cinematográfica, literaria, musical y de lo que se tercie. Lo sé de buena tinta.
Aunque sé que es difícil mantener cierta regularidad en un blog animo al autor de Posts desde el Subsuelo (http://postsdesdeelsubsuelo.blogspot.com/) a explayarse todo lo que pueda y deleitarnos con sus opiniones y su buen criterio.
Y cómo no, recomiendo al ocasional lector de este recóndito espacio de la red que se de una vuelta por este nuevo blog amigo, hoy día de la marmota, mañana o el sábado. Pero preferiblemente hoy, porque como se preguntaba Phil Connors, "¿y si no hay mañana? Hoy no lo ha habido".
______________________________________
- ¿Alguna vez ha tenido un deja-vu, señora Lancaster?
- Creo que no, pero puedo preguntar en la cocina.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


